Mi muñequita por once años y medio.
Compañera fiel de seis mudanzas,
soportaste disfraces de Halloween,
suéteres en invierno,
baños forzados y una pandemia.
Te adopté una hermanita felina llena de energía,
para que te hiciera compañía,
y también soportaste con paciencia
a tu mamá humana, siempre tan inquieta.
Estuviste a mi lado en los días más felices
y también en los más oscuros.
Me robabas los calcetines
y dejabas tus pelitos por cada rincón,
como si marcaras tu territorio de amor.
Eras mi catadora oficial de Ruffles de queso,
Doritos Nachos, pastelitos
y la latita de atún ocasional.
Te encantaba asomarte a la ventana de tu nuevo hogar,
chismosear con los pajaritos,
tomar el sol y dormir por horas
hasta que yo regresara del trabajo.
Gracias por tanto, mi Maty.
Mi amor por ti es eterno.
“El Paraíso jamás será Paraíso a no ser que mis Gatos estén ahí esperándome." - Epitafio en un cementerio de animales
Junio 2013 – Junio 2025


No hay comentarios:
Publicar un comentario